Todo empieza un día de 1941

Un 14 de octubre de 1941 Madame Mate Chevalier junto con otros franceses descendía tras haber coronado la cima de la Gran Facha (3.005 metros). Madame Mate resbaló y empezó a caer resbalando por las nieves heladas. Clavó su piolet pero se le partió, acogiéndose a la protección de Santa María se detuvo clavando lo que le quedaba de su piolet en un poco de nieve blanda que encontró. Se detuvo justo antes de caer al vacío en la cara norte del pico. Allí a duras penas pudo ser rescatada.

Como acción de gracias por lo que desde el primer momento consideró como un milagro quiso subir al año siguiente, concretamente el 4 de septiembre de 1942, a celebrar una Misa en la cumbre. En esa ascensión le acompañaron un grupo de 20 personas que llevaban cemento, arena y agua para colocar en la cima una imagen de Ntra. Sra. de Lourdes.

La historia es más larga y detallada, pero básicamente este es el motivo porque el cual, a pesar que todos los personajes de esta historia han fallecido, un grupo de montañeros, tanto franceses como españoles, sigue subiendo todos los años el 5 de agosto para celebrar una Misa en lo alto y recordar a los caídos en la montaña.

Por supuesto estas invitado!